Archive | October, 2010

Once upon a time in the west Dir: Sergio Leone

28 Oct


Las buenas cosas llevan tiempo, hasta 165 minutos

Los  western no llamaban mi atención antes de ver esta película. Tuve la oportunidad de verla gracias a la recomendación de alguien  de quien suelo escuchar sus aportes con mucha atención, y este no fue la excepción. Dirigida por Sergio Leone once upon a time in the west no es un típico film del oeste, de aquellos que estaba acostumbrado a ver  por las tardes en el apartamento de mi abuela, donde el incesante galopar de caballos y estrepitosos intercambios de bala me hacían querer comer chocolatinas jet y salir a darme golpes con mis amiguitos del edificio, no, este no era así, este me dejaba pensar. Posiblemente esta es una de las razones por las que me gustó tanto, mi mente es lenta en ocasiones y el ritmo al que van las escenas, además del gran número de pistas que aporta, me dejó digerir  los detalles (cosa que omito en demasía).

En películas anteriores siempre solía distinguir los malos de buenos, hasta partiendo de  que los buenos parecían más aseados que los malos, y el bigote poblado nunca era propio del héroe de turno. En este caso, buenos, malos y no tan buenos no son tan distintos y cada uno es tan interesante y simpático como el otro. Harmonica (Charles Bronson),  Cheyenne (Jason Robards) y Frank (Henry Fonda) son los tres hombres que le dan forma a la historia, acompañados de Jill Mc Bain (Claudia Cardinale).Todo inicia cuando la señora Mc Bain decide instalarse en los predios que eran propiedad de su difunto esposo. Por estos predios próximamente pasaran las vías del tren,  hecho que le  traerá  muchos problemas si decide permanecer allí. Harmonica y Cheyenne, pistoleros de desconocida proveniencia defienden a la viuda en forma paralela y Frank será quien intente apropiarse de estos terrenos de cualquier modo. El poder de la viuda Mc Bain; debajo de su figura de fragilidad se ve reflejado en el comportamiento de estos hombres que de una u otra forma actúan constantemente en beneficio de ella , cosa que la mantiene con vida; ya decía el Maestro Vargas Vila “la mujer es una reina ; no seas su esclavo”. Los intereses individuales de cada uno de los personajes los hace interactuar en la historia, para al final mostrar que cada uno no olvidó qué era lo que venía a hacer.

Como hecho curioso resalto la actuación de Charles Bronson. Desde niño siempre me intrigó verlo representar personajes de comportamiento tan violento y a la vez tan sobrio, interpretando a un policía justiciero en varias películas de las que siempre era actor principal. En mi familia, Bronson no era tan renombrado como otros actores contemporáneos a él, pero todos sabían quién era. Once upon a time in the west era la clave para resolver mis interrogantes, Charles Bronson tenía un pasado aún más brillante que su periodo de exquisita violencia en los 80´s  y había participado de manera formidable en películas de finales de los 60’s, esto lo hacía tan grande como los otros actores de su edad.

Recomiendo incansablemente esta cinta por las cualidades ya nombradas y por ser de las pocas que refleja una vida del oeste más real, sin finales convencionales y sin héroes de epopeya dotados de un colt.

 

Advertisements

CONTRA LA PARED-GEGEN DIE WAND (2004) Dir: Fatih Akin

21 Oct

He escogido Contra la pared como la película para empezar esta serie de comentarios no por haber sido la última que he visto, sino porque la he llevado en la cabeza desde el día en el que la vi. Han pasado ya varios años desde que se proyectó esta obra en las salas nacionales, época en la que decidí ir a verla atraído exclusivamente por el oso de oro que se había ganado en el Festival de Cine de Berlín (no tenía idea de lo que iba ver). Aunque tuve este largometraje en la cabeza durante todo este tiempo mi me memoria me traicionó y poco a poco me fui olvidando de la trama hasta que el recuerdo se desvaneció quedando tan solo unas imágenes borrosas. Para fortuna mía, la he encontrado en Blockbuster, he decidido alquilarla y averiguar por qué no he querido olvidarla.

Después de ver Contra la pared por segunda vez puedo estar tranquilo y saber que mi obsesión no era simplemente un recuerdo de cinéfilo adolescente que se deja fascinar por cualquier cosa que no provenga de Hollywood. Para los que no la han visto, este film se ambienta en Hamburgo y relata el encuentro entre una joven decidida a dejar atrás a su familia de conservadoras tradiciones turcas y un hombre también de origen turco que ha decidido llevar su vida a la perdición. Esta película vale la pena verla por varias razones. Por una lado está la música, que no se encasilla con un género y mucho menos  con un grupo, como sucede con muchas producciones colombianas, sino que es una mezcla potente de folclor y música urbana que hacen que uno se transporte a las rudas calles alemanas sin olvidar que lo que hay allí no son alemanes sino turcos, ambientando magistralmente ese choque cultural tan fuerte e inspirador. Pero lo más sobresaliente es la forma en que Akin logra que unos personajes que en un principio parecen grotescos e inacepatables sean asimilados por el espectador como personas realmente valiosas y dignas de aprecio. Aunque parezca algo trivial yo creo que es un aspecto de suma importancia que el director logra desprenderse de la concepción del mundo en blanco y negro, de la división entre buenos y malos, retratando la realidad tal y como es.

Contra la pared es la historia de cómo la sociedad se encarga de desechar y aplastar a ciertas personas que le apuestan a la felicidad por encima de los paradigmas establecidos. Se puede ser feliz sin Dios ni reglas, pero el resto de la humanidad va a hacer lo posible para que así no sea. Como buenos humanos que son, los propios excesos y errores combinados con el entorno social llevan a los protagonistas por el camino más tortuoso posible y no importa que no terminen salvando a nadie (ni siquiera a ellos mismos) pues lo humano y real de sus vidas es lo que deja muchas enseñanzas.

Por último cabe resaltar que esta película me ha dejado una obsesión por la protagonista (Sibel Kekilli, quien además ganó el Oso de Oro por esta película) que con su papel ha logrado atraerme como pocas mujeres en el cine. Aun no entiendo bien el por qué y les dejo la intriga.

Es una película urbana, agresiva, humana y profunda que seguiré recordando por siempre.

 

jozerep