IKIRU (1952) Dir. Akira Kurosawa

10 Jan

Empieza el año y tanto el fantasma como nosotros volvemos a la rutina de nuestras existencias. Hay que aprovechar este momento, en el que todos nos proponemos metas para el año, y preguntarnos si de verdad vale la pena seguir el camino que llevamos. Por eso hemos decidido empezar el año con una serie de comentarios, intitulada “Cotidiano”, sobre películas que se dedican a mostrarnos la rutina y sus implicaciones en nuestras pequeñas vidas. La película que escogí para este ciclo es un verdadero clásico que tiene más de cincuenta años y sigue vigente. IKIRU es una obra maestra del gran Akira Kurosawa, que logra con su cine plantear grandes preguntas sobre nuestras propias vidas.

 

Manuel Cabral y el escritor de Ikiru. ¿Son la misma persona?

IKIRU gira en torno al señor Watanabe (Takashi Shimura) que es un empleado público con más de treinta años de servicio  al cual se le diagnostica cáncer de estómago. En esa época, ese diagnóstico equivalía a una sentencia de muerte y este señor no podría vivir más allá de un año. Es en ese momento de enfrentarse a la muerte en el que Watanabe se da cuenta de que desde la muerte de su esposa no ha sido más que un muerto en vida, enterrado en su empleo burocrático con la excusa de tener que responder por Mitsuo, su hijo. En medio de la frustración y de los recuerdos este personaje tiene dos encuentros importantes. El primero es con un escritor bohemio interpretado por un actor que a mí me hace recordar al difunto Manuel Cabral.Este escritor trata de mostrarle los placeres de la vida y lo lleva a una noche de excesos llena de música, juego, alcohol y mujeres. En su afán por hacer vivir al agonizante Watanabe, este Manuel Cabral japonés suelta algunas frases como: “Striptease. Esto es lo que yo llamo arte. No, es más que el arte. Es más directo”. Sin embargo estos placeres carnales no alivian la pena de Watanabe y es ahí cuando se da el segundo encuentro que es con la empleada más joven de su despacho. Esta es una joven llena de vida con la cual se obsesiona el personaje y es de esa relación que finalmente surge la respuesta a cómo es que Watanabe va a aprovechar sus últimos días.

La última parte de la película es en el velorio del protagonista. Allí se reúnen sus pocos familiares y gente de su oficina incluidos sus superiores como el alcalde. Durante algo más de media hora se dedican a resumir lo que hizo el difunto en sus últimos días y a indagar el por qué se dio ese repentino cambio, del cual ninguno sabía las verdaderas razones. Todos vinieron a preguntarse por la vida del viejo cuando ya estaba muerto.

Según Akira Kurosawa, una verdadera buena película es interesante y fácil de entender. Eso es IKIRU. Como bien lo sabe el fantasma, definitivamente no hay que temerle a la muerte sino a no vivir. La traducción al español de IKIRU es justamente VIVIR. Termino este comentario con un fragmaneto de La Muerte de Iván Ilich cuyo protagonista se da cuenta de lo insulso de su vida en el momento en que va morir, tal y como Watanabe:

“Es cierto, nada fue como debía, se dijo, pero no importa. Aún puedo hacerlo. Pero…. ¿hacer qué?”

Advertisements

One Response to “IKIRU (1952) Dir. Akira Kurosawa”

  1. wilfo87 March 20, 2011 at 6:08 pm #

    Tengo la teoría que el actor que interpretó el escritor en la película reencarnó en Manuel Cabral. Toca estar atentos a ver en qué actor volvió a reencarnar.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: