Archive | October, 2012

Critters (Saga)

31 Oct

En esta época de Hallowen, agradezco haber conocido al fantasma morador de la tolva, ya que gracias a él he  perdido el miedo a los de su género. Pero aún me queda otro miedo… mientras otras personas se aterrorizan con zombies, vampiros, payasos malévolos, y guachurritos, yo simplemente me congelo al pensar en las más siniestras criaturas que en noches de domingo aterrorizaron mi infancia: Critters.

Estos critters no son más que extraterrestres pequeños, peludos, dientones, y carnivoros que llegaron a nuestra atmosfera escapando de su prisión espacial. Al parecer nuestra carne resultó ser un gran aperitivo para estos ya que se presentaron en la tierra en tres ocaciones, con una cuarta aparición desde el espacio en la cual intentaron destruir nuestro planeta.

Pero no se confundan, no son Gremlins (aunque el director Stephen Herek y el escritor Domonic Muir apelen a que su historia fue escrita mucho antes), no tienen una advertencia sobre alimentarlos despues de media noche, no. Son como Furbies perversos que al final dejan un huevo (como buen Alien) para que continue su legado sangriento.

Y es que estos intentos de cuerpoespines fusionados con demonios de tazmania forjaron una saga de cuatro películas, aprovechandose de la popular combinación del momento entre ciencia ficción-comedia-horror.

La primera película de la saga salió en 1986, donde Herek perturba la mente de los espectadores con la llegada de mis némesis a una pequeña granja en Kansas. No tardó la secuela titulada “Critters 2: the main course” (1988) dirigida por Mick Garris, (recordado por Freddy’s Nightmares) y David Twohy. Asombrosamente dobló taquillas con respecto a la primera. La reaparición de estas criaturas fue tres años después. En Critters 3 (1991) dirigida por Kristine Peterson (¿quién?) nuestros queridos personajes aterrorizan L.A. El final de la saga, Critters 4 (1992), con Rupert Harvey como director(productor en la parte 3), donde con un pésimo guión sobre sucesos en el espacio terminan su historia (¿end?).

No recomiendo esta saga porque sea buena, sino porque estoy cansado de las películas de horror actuales. En serio, que horror. Nada como las marionetas mal diseñadas que harán que revise un par de veces ruidos en la cocina y se deshaga de sus peluches peludos de la infancia.

Critters 1

Critters 2

Critters 3

Critters 4

The Girl with the Dragon Tattoo (2011). Dir: David Fincher.

2 Oct

The Girl with the dragon tattoo es la adaptación estadounidense del primer libro de la saga Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres, del escritor sueco Stieg Larsson. La película mantiene el tono de suspenso, misterio y pasión por la investigación que maneja el libro. Es una película oscura; desde el tema y la historia que cuenta hasta la forma en la que está filmada, pasando por los escenarios que maneja y los personajes que se encuentran, todo, hace parte de un viaje oscuro y largo en el que se muestra lo más bajo de la humanidad.

 

La historia se centra en la investigación de una desaparición. Henrik Vanger (Christopher Plummer) es un importante empresario sueco que está convencido de que una persona de su familia asesinó y ocultó el cadáver de su sobrina, Harriet Vanger, y que ahora quiere enloquecerlo. Para descubrir a este asesino contrata a Mikael Blomkvist (Daniel Craig), un periodista que recientemente fue desacreditado por difamar a un empresario sueco y que por lo tanto debe alejarse un poco del periodismo. Por lo incentivos económicos e informativos que Henrik le ofrece, Mika el accede a conducir la investigación y se traslada a Hedestad, un pequeño pueblo cercano a Estocolmo, donde vive gran parte de la familia Vanger y donde ocurrió el crimen hace 40 años. En esta investigación lo ayuda Lisbeth Salander (Rooney Mara), una joven muy inteligente, pero introvertida, asocial, decidida, y con una percepción distorsionada del bien y del mal, que cuenta con una capacidad muy útil para este tipo de empresa: es una excelente hacker. A través de la investigación empiezan a descubrir que la desaparición de Harriet no es un hecho aislado sino que está conectado a una serie de asesinatos de mujeres que han ocurrido durante muchos años y que no han sido resueltos.

 

Es increíble la forma en la que se desarrolla la investigación, haciendo uso de todas las herramientas informáticas actuales, pero también manteniendo el tipo de trabajo mental que hacen los detectives, buscando información en diferentes fuentes y relaciones no evidentes pero fundamentales para esclarecer los casos.

 

La investigación permite conocer un poco más sobre Lisbeth: ella, que tiende a ser una persona retraída que no quiere ningún contacto con el mundo, decide ser parte de la investigación para descubrir a un asesino, lo que solo demuestra que hay mucho de este personaje que no se sabe pero que explicaría muchas cosas de su comportamiento. La personalidad de esta joven está marcada por los abusos que sufrió cuando era una niña. Y su forma de reaccionar a las situaciones, si tal vez no es la mejor, es la que le ha servido para sobrevivir. Rooney Mara encarna a un personaje que es, definitivamente, una intriga.

 

Pero más allá de la resolución de la desaparición, ésta es una historia en la que se muestra lo peor de la raza humana. En una misma familia hay representaciones de grandes problemas: hay alcohólicos, violadores, asesinos, hombres con creencias nazis, hombres abusivos que, como bien lo dice el título del libro, no aman a las mujeres y deciden torturarlas y matarlas como si fuese un hobby. Es una película que impresiona, pero es importante que lo haga porque ayuda a aterrizar un poco todo el tema del maltrato hacia la mujer. Es ficción que es completamente extrapolable a nuestro mundo actual. Todos los días, en cualquier lugar del mundo, aparecen historias de mujeres maltratadas, que sufren torturas aún más crueles y con más sevicia que las mostradas en la película.

 

Pienso que la adaptación de David Fincher, conocido por películas como The Social Network (2010), The Curious Case of Benjamin Button (2008) o The Fight Club (1999) es muy buena. Hay diferencias importantes con el libro, pero están bien manejadas. Tal vez hay conjuntos de escenas un poco lentas y monótonas, pero hacen parte de una atmosfera de suspenso y misterio que se debe crear y mantener. Definitivamente, Rooney Mara deja una marca con su personaje. Es una película que atrapa desde los primeros segundos, desde la introducción diferente, curiosa y  completamente acertada con el tono de la película.