Archive | May, 2011

Logorama

25 May

Después de mi publicación de Perfect Blue, creo que seguiré presentando las maravillas de la animación. En esta ocasión les quiero dejar este reconocido cortometraje animado, ganador del Oscar a mejor corto animado, entre otros reconocimientos. Un argumento traído de las películas de Hollywood de acción, con persecuciones, tiroteos, explosiones y desastres naturales.

El estudio francés H5 duró 4 años en la producción de estos 17 minutos en los que aparecen 2500 logotipos de conocidas marcas. Así que espero lo aprecien y disfruten.

Advertisements

Soplo de vida (1999) Dir: Luis Ospina

22 May

Soplo de vida  es una película del director caleño Luis Ospina, un artista del mismo grupo de Andrés Caicedo y Carlos Mayolo. Esta es de esas obras olvidadas de nuestra reducida industria cinematográfica. Yo tuve la oportunidad de verla a medias por primera vez durante mi pubertad en algún canal institucional. En ese entonces no me enteré  ni de cuál era el nombre ni del director, casi que ni me enteré bien de la trama. Años después, Video Factory sacó una colección nominada “Lo mejor del cine colombiano” y viendo entre las cajas de estos DVDs pude encontrar las imágenes de ese tan misterioso film que había visto en televisión y sin dudarlo lo compré. Lo curioso es que en esos días empecé a hablar con una mujer que en una conversación me mostró el tatuaje que se había hecho en la barriga con la palabra griega pneuma (πνεύμα) cuya traducción más cercana es precisamente soplo de vida. Inmediatamente se activaron mis más torpes instintos de galán e intenté hacerme el interesante con mi conocimiento en cine, le recomendé la película y por un rato la táctica funcionó. Todo se derrumbó cuando le presté el DVD y ella lo vio, lo único que atinó a resaltar fue lo linda que se veía la protagonista con el pelo corto, el resto del film no le despertó el más mínimo interés. Ese día comprobé que saber de cine no ayuda mucho en un cortejo e incluso puede ahuyentar a la presa.   

 

Volviendo a la película, Soplo de vida  tiene en su reparto a los mismos actores que se pueden encontrar en cualquier trabajo colombiano: “El Flaco” Solorzano, Flora Martínez, Edgardo Román, César Mora, Robinson Díaz y Constanza Duque entre otras caras conocidas. Sin embargo, la historia no es una comedia vulgar, una épica de narcotráfico ni un retrato de la miseria, como es de esperar de cualquier película de este país. Soplo de vida es puro cine negro ambientado entre el barrio Las Nieves de Bogotá y el desaparecido municipio de Armero. Como los clásicos del género, la historia es narrada por un detective de mala muerte (“El Flaco” Solorzano) que cuenta el desarrollo de su investigación alrededor del misterioso asesinato de una linda mujer (Flora Martínez) en un hotel del susodicho barrio capitalino. Poco a poco el detective va reconstruyendo el caso a medida conoce a los distintos personajes que rodearon a la muerta durante los días previos al crimen y que son básicamente todos los hombres con los que ella tuvo relaciones sexuales en el hotel donde la mataron. Al final todo se resuelve con una inesperada sorpresa y cuento acabado.

 Este es un interesante intento por mezclar un género que en Hollywood vio sus mejores frutos con películas como Double Indemnity o Sunset Blvd. y elementos propios de la colombianidad. Ciertamente el director logra hacer un verdadero “film noir” que mantiene al espectador con la expectativa de saber cómo se resuelve el caso pero el intento de ambientarlo en Colombia resulta forzado y poco creíble. Tampoco es un film muy fluido y hay que estar con todas las energías para no dormirse durante los 110 minutos que dura. Eso no significa que sea mala, sino que hay que estar despierto.

Yo se que usted, lector, seguramente nunca vaya a ver Soplo de vida por dos razones fundamentales. La primera es que muy seguramente no la consiga y la segunda es que las películas colombianas que no promocionan los canales privados no le interesan a nadie. Mi intención es mostrar que hay algo más allá de Dago García y de Víctor Gaviria que también vale la pena ser visto y criticado. Soplo de vida a mí me entretiene, a la mujer que quise impresionar la aburrió y tal vez me quede sin saber otra opinión.

Keep breathing

18 May

En los últimos días he visto como personas cercanas a mi han perdido a seres queridos, otros simplemente han decido alejarse de personas que quisieron mucho, de alguna forma algunos de ellos han venido a hablar conmigo y como casi siempre, no tengo las palabras adecuadas para tratar de aliviar su dolor y decirles que la vida continua, pero si tengo una escena, la cual pertenece a la película Naufrago dirigida por Robert Zemeckis y con una excelente actuación de Tom Hanks.

Johnny 5 – Input!

12 May

En este momento no podría estar más atareado de ocupaciones y preocupaciones, pero aun así una película vino a mi mente. En medio de pensamientos semi-ingenieriles, casi dormido y estresado comencé a divagar y de repente, por mis necesidades, pensé en algo típico para las circunstancias: “ojalá pudiera leer y comprender a velocidades absurdas”… mi segundo pensamiento fue “INPUT! INPUT! INPUT!”. Confuso de la procedencia del segundo pensamiento dediqué unos minutos para averiguar donde había escuchado eso; gratamente recordé que fueron las ‘palabras’ sabias de mi querido Johnny 5, sin duda el mejor robot que alguien podría tener.

!En defensa de Woody Allen¡

11 May

Ahora mucha gente siempre tiene algo malo  que decir de Woody Allen. Dicen que anda en piloto automático, que es un “intelectualoide” monótono y que  no se cansará de repetir la típica historia en Nueva York. Por eso tengo que salir a defender al hombre. En mi caso, siempre voy a sacar  algo bueno de sus películas, supongo que es porque no tengo el genio cinéfilo que me permita percibir todos y cada uno de los detalles malos de ellas.  Entonces, sin importar los comentarios de muchos que quisieran que  el mundo  los sorprendiera cada vez que salen a la calle, o que cada película que ven les cambie la vida, a mí me sigue gustando el material de este viejo. A estos ávidos de perfección les digo: ¡relájense!, mejor  vean Wathever Works(2009).

Esta escena de me hizo reír mucho, ya que entre otras cosas, tiene varias frases que mi papá ha utilizado toda la vida…. “si mi tía tuviese ruedas”.

Te quiero Pa´

Perfect Blue (1998) Dir: Satoshi Kon

8 May

Desde hace un tiempo he tenido una discusión con Nazlonga y recientemente con Jozerep respecto a las películas animadas. Mi premisa es que las películas animadas tiene una imagen de “películas para niños”.

En el cine comercial uno nunca encuentra una propuesta animada “seria”. Para mi es sofocante pensar en ir a un cine por una película animada ya que  de antemano sé que estaré rodeado de mocosos riendo, llorando, preguntando cuando aparece el personaje que tiene grabado en el vaso de su gaseosa, queriendo ir al baño o contando la película porque la ha visto al menos 3 veces. Este pensamiento me ha llevado a alejarme de las películas animadas en el cine.

El concepto que se tiene sobre una película animada “seria” es: sólo puede ser obra de un asiático, entonces esta se convierte en animé y por ende será para “frikis”. Aborrezco que las personas en general consideren friki a alguien que ve una película animada de este estilo. Precisamente traigo al blog esta película para intentar cambiar estas imágenes que se tienen del cine animado.

Mi primera opción sobre películas animadas fue Ghost in the Shell 2, esto porque como mencioné en Avalon tengo una leve influencia Cyberpunk, pero luego de volverla a ver y que mi mente quedara nuevamente algo perturbada por todos los temas que maneja decidí buscar una nueva opción. En esta búsqueda, no estoy seguro como llegué, encontré esta gran película llamada Perfect Blue. Una recopilación de sus escenas (spoiler) me generó tantas expectativas que dejé de ir a cine a ver Thor, quedándole mal a más de uno, pero valió la pena.

La historia inicia cuando Mima Kirigoe decide abandonar su grupo de pop llamado “Cham” para comenzar una carrera como actriz de televisión en una serie de drama. La nueva faceta de Mima no es nada fácil y empieza a cuestionar sus decisiones. Pese a eso no flaquea a la hora de interpretar escenas o hacer estudios fotográficos muy diferentes a lo que estaba acostumbrada como cantante pop. El grupo de pop que dejó Mima empieza a tener un mayor éxito y un fanático enloquecido la espía y hace un sitio web fingiendo ser ella; estos sucesos más dos asesinatos de personas cercanas la dejan insegura, paranoica y trastornada, al punto de llegar a ver una doble que le reprocha haber abandonado el grupo. En ese momento se desvanece la barrera entre lo real y la ilusión que genera la presencia de su doble.

Fanatismo, acoso y terror son los pilares de este Thriller, que se ven reflejados en la animación y voces de los personajes; nada que envidiarle a una película normal. El director logra con este trabajo implacable sumergirnos en la crisis de Mima, tanto así que no podamos diferencia la realidad de la ilusión, de manera que los misterios que la rodean se vuelven más amenazadores e impenetrables. Finalmente Perfect Blue deja mensajes sobre la toma de conciencia de una nueva etapa vital, el dificultoso proceso de aprendizaje y superación personal de la protagonista.

La grandeza de este filme se ve reflejada con la reacción del realizador Darren Aronofsky, que impactado por la película compró los derechos de esta y filmó una secuencia calcada para su aclamada Requiem por un sueño. Otro detalle a resaltar es el debate sobre  la influencia de Perfect Blue en la galardonada Black Swan, donde Aronofsky afirma no haber más que una similitud; curiosamente aún no la he visto porque me resultaba una “película para niña” así que no puedo comentar mayor cosa al respecto, pero después de ver Perfect Blue me siento motivado a verla.

Esta película compila muchas de estas características que me fascinan como drama, suspenso, thriller y por ello se ha convertido en una de mis favoritas.

Le concert (2009) Dir: Radu Mihaileanu

2 May

Música, humor, drama y gitanos bailando…

Para esta semana tenía preparada otra reseña pero, lo había comentado ya, prefiero que las películas lleguen a mí. Así que cambié  de opinión en el último momento y decidí publicar hasta el lunes (espero valga la pena).  La historia de cómo terminé viendo Le concert no tiene mucho que resaltar, sólo me topé con el tráiler en una de esas idas a cine que no quiero recordar. Lo bueno es que haber llegado temprano (costumbre de la que carezco) me permitió sentarme con  las luces aún encendidas, no tropezarme con la gente que ya estaba sentada y lo mejor de todo, encontrarme con  este filme.

 Creo que pasé un buen tiempo alejado de la música, pero últimamente he vuelto a sentir la necesidad de darle banda sonora  al día a día. Esta reconciliación, que espero sea perpetua, se consumó después de ver Le concert. No se confundan pensando que soy un erudito de la música clásica, de hecho, mi acercamiento con ella es casi nulo. Sin embargo, este género interpretado en vivo, siempre me ha erizado la piel.

Dirigida por Radu Mihăileanu, Le Concert es una comedia dramática. Relata la historia de  Andreï Filipov (Alexeï Guskov), un director de orquesta retirado contra su voluntad debido a sus posturas políticas. Quien ahora, sin descuidar los deberes que tiene como conserje,  se limita a escuchar los ensayos de la orquesta de Bolchoï (Rusia), aquella que 30 años atrás  solía dirigir. En medio de sus labores de limpieza, Andreï intercepta un fax, en el que invitan a la filarmónica de Bolchoï a tocar en París. El director decide reunir su antigua orquesta, viajar a París suplantando a la real y tocar  el concierto para violín Opus 35 de Tchaikovsky, junto a la más afamada violinista de Francia: Anne-Marie Jacquet(Melanie Laurent). A partir de ese momento, el director se ve envuelto en un sinnúmero de tropiezos para llegar al famoso teatro Châtelet.

Mihăileanu plasma el contraste entre la situación actual y la pasada de este grupo de músicos rusos, en medio de escenas cómicas. En principio me hizo reflexionar sobre la decisión de Andreï  y de cómo muchas personas se resignan a continuar con la vida que los demás deciden para ellos.   Van a ver cómo las diferencias culturales y políticas de estos artistas  no significan nada cuando deciden reunirse en el escenario y ejercer la profesión que nunca debieron dejar. La música los mantuvo y mantendrá unidos, de esto se percatan cuando recuerdan a los que ya no están.

Para destacar, la actuación de Dimitry Nazarov, interpreta a Sacha Grossman, el violonchelista que maneja una ambulancia, que en mi opinión es el mejor papel de la cinta. Además, reconozco que otro factor influyente para que terminara viendo esta película fue haber visto en el tráiler a Melanie Laurent; estoy obsesionado con esa mujer. Por otra parte, la pieza de Tchaikovsky se roba el final y te hace querer escuchar más cosas relacionadas.

Espero que esta película les guste tanto como a mí, en Bogotá aún está en cartelera. Es recomendable para los que no tengan una novia obsesionada con Robbert Pattinson, que los obligue a pagar por verlo durante 90 minutos o más (pobres almas).